La Casa Blanca acusó formalmente a México, India y Vietnam de servir como plataformas para triangular 67,000 millones de dólares en mercancías de origen chino hacia Estados Unidos durante 2025, con el propósito de eludir los aranceles estadounidenses.
Según la denuncia del gobierno estadounidense, estas tres naciones han permitido que productos manufacturados en China ingresen a sus territorios, sean reempaquetados o etiquetados como originarios de esos países, y luego sean exportados a Estados Unidos presentándose como mercancías locales. El esquema busca aprovecharse de acuerdos comerciales y regímenes arancelarios preferenciales que estas naciones tienen con Washington.
El volumen señalado —67,000 millones de dólares— representa una cifra significativa en el comercio bilateral entre estos países y Estados Unidos. La acusación incluye un análisis detallado de patrones de importación que, según funcionarios estadounidenses, muestran inconsistencias sospechosas en el origen de los productos.
En el caso de México, la triangulación supuestamente involucra sectores como electrónica, autopartes, textiles y productos químicos. Los funcionarios estadounidenses han señalado que algunos productos llegan a territorio mexicano con documentación que oculta su procedencia asiática, para luego ser comercializados como manufactura nacional o ensamble mexicano, beneficiándose así del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Vietnam e India, según la acusación, operan de manera similar, aunque con variaciones en los sectores afectados. En Vietnam se reporta actividad concentrada en electrónica de consumo y componentes tecnológicos, mientras que en India prevalecería la triangulación de químicos, farmacéuticos y textiles.
La Casa Blanca advirtió que estas prácticas representan un desafío directo a su estrategia de aranceles y represalias comerciales contra China. La administración estadounidense ha implementado diversos aumentos arancelarios sobre importaciones chinas en años recientes, y considera que la triangulación socava la efectividad de esa política al permitir que mercancías chinas lleguen al mercado estadounidense sin enfrentar las tarifas impuestas.
El anuncio incluye amenazas implícitas de acciones futuras contra estos tres países si no adoptan medidas para cerrar las brechas que permiten la triangulación. Estados Unidos podría implementar inspecciones arancelarias más rigurosas, solicitar certificaciones de origen más estrictas o, en casos extremos, aplicar aranceles adicionales sobre productos procedentes de México, India y Vietnam.
Para México, la acusación plantea un desafío adicional en su relación comercial con Washington, considerando que el T-MEC es el marco fundamental del comercio entre ambas naciones. Las autoridades mexicanas deberán responder a las imputaciones y potencialmente implementar mecanismos de verificación más severos en sus aduanas para demostrar compliance.
La cifra de 67,000 millones de dólares en mercancías trianguladas posiciona este asunto como un tema prioritario en la agenda comercial bilateral entre estos países y Estados Unidos para el próximo período.